Iván Darío Ramírez, que fue identificado por la policía como el Tal Iván, o el talibán, compareció por segunda vez ante un juez de garantías como sospechoso del ataque terrorista al Centro Andino. Esta vez no fue dejado en libertad.

Durante la semana que transcurrió entre su liberación y su recaptura, él se afeitó cambiando así el aspecto de su rostro y se fue a Sasaima, al occidente de Cundinamarca, donde la policía lo encontró de nuevo.