El narcotraficante mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán, cuyo juicio arrancó hace un mes y medio en Nueva York, recibió este jueves la visita de sus gemelas de siete años en la corte.

Guzmán, quien podría ser condenado a cadena perpetua por haber dirigido durante 25 años el poderoso cártel de Sinaloa, las saludó con la mano y les envió besos mientras se subían al regazo de su madre.

Según uno de sus abogados, el Chapo no veía a sus hijas desde agosto y las únicas personas que pueden visitarlo en la prisión federal de Manhattan, y a través de una ventana, son sus abogados.

Se espera que el juicio del narcotraficante dure aproximadamente cuatro meses.