La compañía estadounidense Jhonson & Johnson y su principal proveedor, Imerys America Inc, pagarán más de 1,5 millones de dólares a una mujer que alega que uno de sus productos contenía un elemento cancerígeno. 

La mujer sostiene que las fibras de amianto, contenidas en sus icónicos polvos de talco, le causaron mesotelioma, un tipo de cáncer que habría sido causado por este mineral.

Medios estadounidenses aseguran que este sería el primer y único acuerdo entre la compañía y una víctima, en medio de una polémica que tiene en el ojo del huracán a la multinacional que se enfrenta a miles de demandas similares.