Ante el juez Séptimo Especializado de Bogotá, la exsenadora Piedad Córdoba argumentó que durante su secuestro por parte de las AUC en 1999 conoció los planes de los hermanos Castaño Gil para asesinar al periodista y humorista Jaime Garzón.

“Don Berna me comentó que Carlos Castaño entró en shock luego que se cometió el asesinato de Jaime Garzón. Los paramilitares se dieron cuenta que había sido un grave error y por eso decidieron prescindir de los servicios de Narváez, porque los había hecho cometer muchos errores. El crimen de Garzón fue la gota que rebozó la copa para que los paramilitares desistieran de Narváez”, manifestó Córdoba.

La Exsenadora aseguró que tiempo después pudo confirmar la información porque “tuvimos la posibilidad de reunirnos con Mancuso, don ‘Berna’, ‘Báez’ y el ‘Alemán’ y ellos aseguraron que Narváez ordenó la muerte de Jaime Garzón”.

Además, indicó que los exjefes paramilitares le detallaron cómo con complicidad del Narváez se cometió el asesinato de Manuel Cepeda, líder de la Unión Patriótica –UP- y padre del congresista Iván Cepeda.

Las declaraciones las entregó en el juicio oral que se sigue al exdirector del DAS, José Miguel Narváez, por su presunta participación en el crimen de Jaime Garzón.