Estados Unidos acusó hoy a la junta militar de Myanmar por la muerte de miles de damnificados que no pudieron recibir ayuda humanitaria por el veto de ese país a las ayudas extranjeras.

La junta militar birmana se ha negado a permitir el ingreso de alimentos y equipos de búsqueda y rescate, porque la mayor parte de éstos viajan en aviones militares de Estados Unidos.

Dos millones quinientos mil damnificados no parecen ser suficiente argumento para que las autoridades de Myanmar azotado por el ciclón Nargis, acepte la entrada de ayudas humanitarias. Hoy desde Singapur, el secretario de defensa de Estados Unidos, Robert Gates, responsabilizó a la junta militar de Myanmar por la muerte de «decenas de miles de personas» al obstaculizar la ayuda internacional tras el paso del ciclón.

Después de la tragedia que dejo 134 mil muertos el pasado dos de mayo, el régimen militar birmano solo ha autorizado el aterrizaje de algunos aviones militares estadounidenses con ayuda humanitaria para los damnificados, pero mantiene la prohibición de dejar entrar los buques de guerra cargados de medicinas, mantas y comida.

Mientras crece el número de muertos, Birmania se niega a que entren militares extranjeros, aunque sea en tareas humanitarias, mucho menos si vienen de Estados Unidos, que tiene impuestas sanciones contra los miembros del gobierno y sus familiares.

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