Siete personas cuyas empresas hicieron ventas ficticias a James Arias, conocido como el Zar de la Chatarra, fueron condenadas a penas de prisión entre 8 y 23 años. Aunque ellos aceptaron los cargos su abogado cree que la pena es injusta. El defensor de los condenados sostiene que ellos tuvieron con Arias negocios idénticos a los que tuvieron con él los hijos del expresidente Álvaro Uribe, quienes no han sido llamados a responder en el proceso penal.