La Quinta Sala del Tribunal Superior de Justicia de Brasil acordó este martes reducir a ocho años, diez meses y veinte días la pena de doce años de cárcel dictada por una corte inferior contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La decisión, adoptada en forma unánime por los cuatro miembros de la sala, supone que el exmandatario, en prisión desde el 7 de abril de 2018, podría ser beneficiado con detención domiciliaria a partir del próximo mes de septiembre.

La reducción de pena fue planteada por el juez Félix Fischer, instructor de la Quinta Sala del Tribunal Superior de Justicia de Brasil, y apoyada por los otros magistrados, en una audiencia donde fueron analizadas nuevas apelaciones formuladas por la defensa del expresidente (2003-2010).

El caso se refiere a la primera condena dictada contra Lula por corrupción pasiva y lavado de dinero, una vez que la justicia consideró probado que recibió a modo de soborno un apartamento en la playa de Guarujá, a cambio de favorecer a la constructora OAS en contratos con Petrobras.