Katiuska Jamboos Reyes, primer teniente de la Guardia Bolivariana de Venezuela, desertó de las Fuerzas Militares de su país por un mejor futuro para ella, su esposo y su hija de apenas dos años.

«Por medio de la trocha yo me vine sola con mi hija. Había pensado en venir pero nunca había tomado la decisión como tal», explicó Reyes.

«Un día completo duré caminando porque salí en la madrugada desde Maracaibo hasta llegar a Paraguachón», añadió.

En territorio colombiano, la hija de Katiuska ya ha probado alimentos que nunca había comido en Venezuela. «Me motivó mi hija porque nunca había probado una manzana, nunca había probado en sus dos años de vida una compota porque mi sueldo no alcanzaba».

La joven militar de 29 años pide al Gobierno colombiano que le dé el estatus de refugiada y señala que el número de militares venezolanos que han desertado es mucho más alto que las cifras que da Migración Colombia, porque como ella, han salido por trocha y no han reportado su migración.

La mujer que lleva cuatro años en la Guardia Bolivariana celebra que otros países de la región reconozcan a Juan Guaidó como presidente, pero confía en una salida pacífica en la crisis venezolana.

La primer teniente de la Guardia Bolivariana de Venezuela espera que superada la crisis en su país pueda unirse nuevamente en familia. Su esposo había desertado nueve meses atrás y se encuentra en Perú.