María Gombau y Gabriel Carvajal, una joven pareja que hoy se enfrenta a la justicia luego de ser hallados culpables por el asesinato de sus dos pequeños hijos: Amiel y Rachel de 3 años y 5 meses.

Según las primeras investigaciones, fue la misma mujer quien guió a la policía al lugar en donde se encontraban los cadáveres de los dos pequeños, quienes habían sido reportados como desaparecidos.

Días más tarde de la espeluznante escena, la autopsia confirmó que los hermanos murieron tras recibir fuertes golpes en la cabeza.

Gombau y su pareja vivían en una especie de paranoia continua que, combinada con las drogas que consumían regularmente, los llevó a cometer el atroz crimen.