Una empresa de hamburguesas abrió en Bogotá un refugio para que los niños que vienen a recibir tratamiento médico se sientan como en casa.

Luisa Fernanda y su hijo llegaron a Bogotá provenientes de Riosucio Caldas, porque el pequeño tenía un problema en el corazón y fue remitido a la Fundación Cardio Infantil.

Viajar por primera vez a la capital les generaba un poco de temor porque no sabían dónde iban a pasar su estadía. Pero en el camino encontraron una mano amiga. La Casa Ronald McDonald, nuevos horizontes los recibió.

Aquí les han brindado calor humano, un techo y comida mientras el niño se recupera de la cirugía a la que fue sometido.

Como esta madre con su hijo, en esta casa están las puertas abiertas para ayudar mientras los pacientes son dados de alta y pueden regresar a sus lugares de origen.