Probablemente usted ha ido al baño incorrectamente durante toda su vida y no lo sabe. Es un error que cometen la mayoría de personas del mundo occidental y hay una razón: los inodoros de este hemisferio y buena parte del mundo están mal diseñados, según los científicos contemporáneos.

A pesar de ser un invento de la Antigüedad, otras culturas han dado pistas de lo que estamos haciendo mal.

Las estadísticas dicen que una persona promedio dura más de 6 meses sentada en el inodoro durante toda su vida, por eso ir al baño de manera correcta no es un asunto menor. Es más, ya hay evidencia suficiente de que las malas posturas a la hora de ir al baño producen serios daños en la salud.

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La cruda realidad para los occidentales se empezó a revelar a mediados del siglo XX, como lo reseña BBC. Los médicos de Europa se sorprendieron de que en África hubiera tan pocos casos de problemas digestivos e intestinales. Sus estudios terminaron por concluir que los pobladores locales no tenían inodoros convencionales y por ello adoptaban una posición de cuclillas que hacía mucho más rápida la evacuación.

«1.2 mil millones de personas alrededor del mundo que se ponen de cuclillas casi no tienen incidencias de diverticulitis y tienen menos problemas de hemorroides», le dijo a The Guardian en ese sentido Giulia Enders, escritora especializada en el bienestar digestivo de la Universidad de Frankfurt.

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Durante siglos, en muchos países en vía de desarrollo, pero también en grandes potencias de Asia, el equivalente al inodoro era un agujero en el suelo, esto los obliga a acuclillarse y a ahorrar más de 1 minuto en promedio en comparación con los populares ‘toilets’ de Occidente.

Así se ve un ‘squat toilet’ en China, uno de los países donde es común adoptar la posición de cuclillas.

La razón científica es que cuando uno va al baño en la posición convencional, es decir sentado, un músculo del suelo pélvico aprieta el colon y produce en la persona un esfuerzo adicional. Un invento como el inodoro, que se estima fue creado en Mesopotamia hace 6.000 años, merece ser revaluado a la luz de las evidencias.

BBC reseña que según la creencia popular, Thomas Crapper, un plomero inglés, fue el inventor del retrete clásico de asiento y lo patentó en 1861.

Actualmente, los científicos y expertos en anatomía le atribuyen al inodoro que seguramente usted tiene en casa un factor de riesgo de sufrir complicaciones como hemorroides, problemas de colon, estreñimiento, bajas de presión y hasta derrames cerebrales.

Esa ha sido vinculada a los problemas de hemorroides, desmayos e, inclusive, derrames cerebrales. Por eso, según la cadena británica, en 1960, el profesor Alexander Kira, de la Universidad de Cornell, describió el retrete de asiento como «el más inadecuado elemento jamás diseñado».

¿Cuál es la postura ideal?

Poophacks

Es tal la conciencia de este problema en otras culturas, como la musulmana, que se han adaptado los inodoros occidentales con una especie de alas laterales para poner los pies, así se consigue la posición correcta y a la vez la que tradicionalmente exigen los agujeros en el suelo. 

Para hacerlo más sencillo, basta con buscar un punto de apoyo frontal para los pies, elevado, que permita que las rodillas queden por encima de la cintura. Esta posición obliga al cuerpo a llegar a un ángulo pélvico de los 90 a los 35 grados, un cambio considerable para relajar los intestinos y liberar la presión del colon.

A la izquierda, un ejemplo del esfuerzo que debe hacer el cuerpo cuando se evacúa sentado. A la derecha la posición de cuclillas facilita el proceso.

En el mercado occidental, y también en el colombiano, hay miles de productos que pueden cumplir esa función, si no lo puede comprar, soluciónelo con un banquito o con la misma caneca del baño. Lo importante es tener los pies apoyados. 

La próxima vez que tenga la oportunidad, inténtelo, su tracto intestinal se lo agradecerá.