La coalición política integrada por la Alianza Verde, el Polo Democrático y Compromiso Ciudadano anunció desde ayer la integración de listas unificadas al Congreso de la República.

La intención es buena, pero la realidad no es tan buena. Todo depende de que el Congreso de la República, en el trámite de la reforma política que cursa en la Cámara, apruebe y reglamente la conformación de listas de coalición de partidos, cosa que hoy no es permitida por la ley. Es decir, si el Congreso no aprueba esa reforma, el acuerdo de lista única de Claudia López, Sergio Fajardo y Jorge Enrique Robledo quedará en buenas intenciones.

Y no es por amargarles el rato, pero el precandidato Sergio Fajardo se ha abstenido cuidadosamente de comprometerse con la idea de que el candidato presidencial de esa coalición surja de una consulta.

Fajardo, que apoya el propósito de que esa coalición lance un candidato único a la presidencia de la República, ha reiterado que finalmente todo dependerá de cuál es el mecanismo de selección.

Claudia quiere una consulta… Robledo quiere que la consulta se haga en las elecciones parlamentarias… Y Fajardo, a través de sus compromisarios, propuso una encuesta… y después, una consulta… y después, los dos mecanismos. Mejor dicho: «Hace tanto tiempo que te estoy rogando / hace tanto tiempo que te estoy pidiendo / que me des un poco de tu dulce aliento / y tú no me dices ni que sí / ni quizás / ni que no».

Hasta mañana, que descansen.