El panorama de consumo en el mundo ha tornado un giro trascendental durante varios años, la producción de alimentos y bebidas ya no se basa específicamente en lo más exquisito sino en lo más beneficioso para el ser humano.

La conservación de la misma vida ha hecho convertir los hábitos de consumo del humano, su salud, su bienestar, el deseo de verse y sentirse bien, se han tomado muy enserio a lo largo de los últimos años y por eso aparecen productos ecológicos, sin conservantes, sin endulzantes, sin colorantes, un sinfín de productos que fueron usados por la industria con el fin de satisfacer las necesidades del sabor.

Y los números sustentan este aumento en Colombia, según el Estudio Mundo Saludable de Nielsen de 2018, se ha presentado un incremento de 12% en las ventas de productos saludables, en el que, además, se determina que este grupo de productos representa 7% de la industria de alimentos y bebidas.

Este cambio de comportamiento se debería a un consumidor más informado, un esfuerzo en la regulación de productos por parte del Estado y mayor oferta en el punto de venta de productos con características saludables.

De acuerdo con los análisis de Nielsen, los colombianos están menos dispuestos que el promedio de los latinoamericanos a cambiar su dieta y hacer ejercicio; pues en la región el promedio de consumidores que quieren hacerlo representa 75%, mientras en Colombia es 57%.

Por ello, la propuesta no se ha basado en cambiar determinantemente los hábitos de consumo sino en remplazar los productos para ofrecer alternativas al consumidor que, aunque no esté dispuesto a un cambio radical si es consciente de los daños y beneficios.

Granjas avícolas que ofrecen pollo sin hormonas de crecimiento o hasta nuevas líneas de producto de compañías tradicionales del país, son ejemplos de esto. Ramo se atrevió al cambio y lanzó una línea que conserva su tradición y cambio ingredientes: el ponqué ya no cuenta con el mismo tipo de harina y con cantidades considerables de fibra, galletas con trigo y sin azucar.

Publicidad

$200.678 es el monto aproximado que gastó un hogar colombiano en productos de la canasta saludable entre abril de 2017 y marzo de 2018. Los hogares en Bogotá y Cartagena, de nivel socioeconómico medio alto y alto son los que consumen más alimentos que excluyen ingredientes no deseados o adicionan valor nutricional, con tendencia creciente.