Un triple estudio publicado en The New England Journal of Medicine podría romper la rutina de millones de personas que toman una aspirina al día, pues revela que este medicamento puede tener más riesgos que beneficios.

En la investigación participaron casi 20.000 personas, con una media de 74 años, sanas y sin antecedentes de infarto ni problemas del corazón. Los participantes fueron divididos en dos grupos; unos tomaron durante cinco años una aspirina diaria y los otros tomaron placebo, es decir, una sustancia sin efectos.

Los resultados del primer informe demostraron que quienes tomaron la aspirina diaria tenían un índice mayor de sangrado que quienes ingirieron el placebo.

El segundo y tercer estudio revelan que las personas que tomaron el famoso medicamento tenían mayor riesgo de sufrir hemorragias digestivas e intracraneales y un mayor índice de mortalidad que quienes no la tomaron.

La conclusión de los investigadores es que la dosis diaria de aspirina solo tiene sentido si la toman pacientes con antecedentes de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. Para los adultos mayores sanos es innecesaria.