Mañana serán las últimas elecciones primarias del Partido Demócrata en Estados Unidos. Aunque Hillary Clinton no tiene posibilidad de alcanzar a Barak Obama, insiste en ir hasta el final. Una decisión que puede salirle muy cara al partido demócrata.  

Mientras los demócratas siguen en la lucha por la candidatura, los republicanos ya están unificados en torno a McCain.

Hillary Clinton se prepara para enfrentar a Barack Obama en las últimas primarias, en Dakota del Sur y Montana, a pesar de que en este momento está claro que no podrá superar número de delegados de su contrincante, incluso en el caso hipotético de ganar mañana.

En la víspera de las elecciones Hillary Clinton no pierde su esperanza de convertirse en la candidata presidencial.

Más aún si está motivada por el respaldo del 68 por ciento que le dieron ayer los habitantes de Puerto Rico.

“Yo voté por Hillary Clinton, porque es la mejor candidata para promover la democracia no sólo en este país sino en el mundo.”

Y sumando el apoyo constante que le brinda la comunidad latina norteamericana.

“Queremos que ella sea la próxima presidente”.

Lo cierto es que faltando 31 representantes por sortear, ninguno de los precandidatos demócratas alcanzará los 2118 delegados, necesarios para ser automáticamente elegidos como candidatos presidenciales del partido demócrata, y  serán los superdelegados quienes en agosto tomarán la decisión final sobre el futuro rival de John Mc Cain.