En momentos en los que la economía estadounidense crece con fuerza y el empleo se muestra sólido, la Reserva Federal, FED, subió por tercera vez durante 2018 los tipos de interés, esta vez en 25 puntos básicos, para quedar en un rango entre el 2 y el 2,25 por ciento.

La entidad encareció el precio del dinero a su nivel más alto en diez años y seguirá retirando los estímulos monetarios dentro de su programa de ajustes graduales para lograr una posición neutral frente a los intereses, que tras la crisis financiera del 2008 llegaron a estar en el cero por ciento.

Para la reunión de diciembre se espera un nuevo incremento, tres más durante 2019 y uno en 2020; contrario al deseo del presidente Donald Trump quien cree que esto genera desventajas frente a su disminución de impuestos y sus políticas económicas.