La presión legal sobre la fundación del presidente estadounidense Donald Trump hizo efecto y el mandatario llegó a un acuerdo con la fiscal general del estado de Nueva York para disolver la organización benéfica bajo supervisión judicial.  

La fundación enfrentaba, desde junio, una demanda de la Fiscalía para que el organismo no siguiera en pie, tras ser acusado de recaudar fondos de manera ilegal y dichos montos estarían vinculados a la campaña presidencial de 2016 del entonces candidato Donald Trump.

La organización habría recaudado más de 2,8 millones de dólares y los habría utilizado para pagar gastos legales, promocionar los hoteles de Trump e incluso para adquirir sus artículos personales.

La Fiscalía indicó que el hecho significa una victoria para la ley.