Vientos huracanados y fuertes lluvias golpean el este de Estados Unidos ante la llegada del peligroso huracán Florence que avanza con vientos de 175 kilómetros por hora.

El fenómeno meteorológico promete ser el más catastrófico en décadas, y amenaza con causar enormes inundaciones y dejar cuantiosos daños materiales.

La marejada ciclónica es una de las mayores preocupaciones para los meteorólogos. Esta se da porque la fuerza de los vientos del huracán, durante su desplazamiento, empuja el agua del océano y hace que esta se eleve por encima del nivel normal. La altura y la fuerza de las olas podrían ser comparables a las de un tsunami.

Las órdenes de evacuación para las zonas costeras alcanzan a unos dos millones de habitantes, y las autoridades declararon la emergencia en los estados de Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia, Maryland y Washington DC.