Aunque Georgia anunció que haría un alto al fuego en su guerra con Rusia, la respuesta de la contraparte fue violenta.

Los rusos bombardearon el aeropuerto de la capital georgiana. Y Ucrania podría tomar partido en esta guerra.

A pesar de que las tropas georgianas se retiraron de Tskhinvali, la capital de la Osetia del sur, los soldados rusos no bajan sus armas.

Ahora, la prioridad de Naciones Unidas es establecer un corredor seguro para desplazados y afectados para brindarles una ayuda humanitaria.

Mientras Vladimir Putin, el primer ministro ruso, habla de un supuesto  genocidio étnico de los georgianos a los osetios, su armada se desplazó hacia el Mar Negro y junto a la otra región separatista Adjazia  bloqueó los puertos por donde llega armamento y alimentos hacia Georgia.

Ucrania, vecino y aliado de Georgia, prohibió que los buques rusos retornaran a Sebastopol, puerto arrendado por Ucrania.

Aunque los Estados Unidos aseguraron que podrían dañarse las relaciones con Rusia, si ésta no termina sus ataques, afirmación que respaldó La Unión Europea, hoy fue  bombardeada no sólo la ciudad Zangdidi sino también una base militar, ubicada afueras de la capital Tbilisi.

Así el único acto de tregua entre Rusia y Georgia que se pudo ver hoy, fue el abrazo entre las atletas Natalia Paderina y Niko Salukvidzel en Beijing, cuando recibieron las medallas de plata y bronce respectivamente. Mientras la relación entre sus pueblos está hoy marcada por la muerte.