Son las majestuosas montañas de la cordillera al norte de Nariño. Montañas donde nace el Nudo de los Pastos, el Macizo de Huaca. En sus entrañas se tejieron sueños de paz. Hoy en esas verdes y hermosas faldas renace la tristeza de la guerra. Una guerra que quizás no se ha ido nunca. 

Una violencia que se antoja calcada de una que se creía en el olvido. Una quimera llamada paz. 

Son cinco los municipios que componen la región en Nariño y que hoy se disputan palmo a palmo esos nuevos grupos; y es que el abandono y las insuficientes acciones de control territorial por parte del Estado han incrementado la capacidad de despliegue de estos grupos. 

William Parra