Luego de las nuevas medidas migratorias impuestas por Perú y Ecuador dirigidas específicamente a los venezolanos, la agencia de la ONU para los refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones mostraron preocupación por la situación y solicitaron mayor apoyo ante esta masiva emigración.

Según cifras de la ONU, desde el 2015 más de 1,6 millones de venezolanos han abandonado el país por la crisis política y social, y el 90 % de ellos se han quedado en países de Americe del Sur.

Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU sostuvo, «la situación actual crea una necesidad urgente de aumentar el compromiso internacional y la solidaridad para respaldar la respuesta de los gobiernos».

El organismo también manifestó una gran preocupación por los adolescentes, las mujeres y los niños no acompañados que no pueden cumplir requisitos de documentación y por ende están más expuestos a ser explotados o ser víctimas de trata de personas.