Un joven mensajero de Manizales pensó que la suerte le había llegado… Con una boleta que le habían dado por comprar en un almacén, se ganó un carro cero kilómetros… Cuando fue a reclamarlo le dijeron, que cómo no contestó una llamada, el carro lo habían vuelto a rifar, Lo raro es que la boleta no dice que el debiera esperar ninguna llamada, por eso está diciendo. ¡Qué tal esto!