Ante más de 80.000 personas, un confiado Andrés Manuel López Obrador cerró su campaña presidencial en un abarrotado Estadio Azteca, en donde el candidato favorito en todos los sondeos aseguró que en su mandato, México vivirá una nueva transformación gracias a su compromiso contra la corrupción.

A sus 64 años, el izquierdista opta por tercera ocasión a la Presidencia; durante su amplia carrera política se ha desempeñado como presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática y ejerció como alcalde de Ciudad de México desde el 2000 al 2005.

Cuando ganó estas elecciones derrotó 70 años de hegemonía del oficialista Partido Revolucionario Institucional, PRI, al frente de la capital mexicana.

Sus propuestas, para algunos demasiado socialistas y populistas, le han llevado a ser comparado con el venezolano Hugo Chávez, por lo que sus detractores lo consideran un peligro para México.

En la más reciente encuesta, López Obrador lidera con el 54  % de la intención de voto, ubicándose a 32 puntos de José Antonio Meade, que con tan solo un 22 %, es el rival más cercano del candidato del partido Morena.

La campaña presidencial en México llegó a su fin en medio de una histórica ola de violencia que dejó al menos 132 políticos asesinados. 89 millones de ciudadanos tendrán la oportunidad de elegir al nuevo mandatario que gobernará a su país durante los próximos seis años.