Más de 4.000 especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios desaparecieron de nuestro planeta entre 1970 y 2014 como consecuencia de la contaminación, la deforestación, el cambio climático y la caza furtiva.

La agricultura intensiva, la extracción minera y la continua urbanización hicieron que en poco más de cuatro décadas, el 60 % de los animales salvajes del mundo desapareciera, según el informe Planeta Vivo 2018, del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Las cifras son alarmantes: Los vertebrados de agua dulce tienen la mayor tasa de extinción con un 83 %; el 90 % de las aves marinas del mundo tiene fragmentos de plástico en el estómago; y los humanos seguimos consumiendo recursos como si estuviéramos en 1,7 planetas tierra.