El mismo escenario de la asamblea de La U fue útil para que el nuevo director de esa colectividad, Aurelio Iragorri, le sacara semáforo amarillo al expresidente del Senado Mauricio Lizcano, que sin contar con su partido, se incorporó a la campaña de Germán Vargas Lleras como uno de sus directivos.

El tono de reclamo del representante nariñense Berner Zambrano durante la asamblea del partido de La U, tenía destinatario. Así lo ratificó el nuevo director de la colectividad, el exministro Aurelio Iragorri.

“El que se entregue antes que se vaya del partido, no vamos a dejar que nos debiliten”, dijo Iragorri.

Tanto Iragorri como Zambrano se referían, claramente, al senador Mauricio Lizcano quien se distanció del partido sin renunciar a este, para ingresar a la campaña de candidato del partido rival, Cambio Radical. Iragorri le recordó a Lizcano que La U solo escogerá a cuál candidato apoyar en los primeros meses de 2018 y que quien no se ajuste a las normas internas, podría no contar con su aval para presentarse a las elecciones del año entrante.

Iragorri agregó que “el que no quiera someterse a eso no tiene problema, porque no van a tener aval”.

Cuando algunos le cuestionaron a Iragorri la advertencia, este reiteró que nadie puede hacer acuerdos a nombre de la colectividad sin contar con el consenso.

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Lizcano ripostó, pero con lo que dijo, abrió una nueva herida que puede convertirse en crisis.

“Somos más de 20 congresistas los que estamos acompañando al doctor Germán y además no hay doble militancia porque el partido no tiene candidato”, puntualizó Lizcano.

La U definirá sus apoyos con la denominada estrategia mesy, es decir, mes y medio antes de la primera vuelta presidencial.