De lamentable calificó el director de Medicina Legal, Carlos Valdés, la situación de violencia contra la mujer en Colombia, al advertir que ésta «ha aumentado» este año.

«De enero a agosto la violencia de pareja la más alta, 28473 casos, la violencia entre familiares que afecta a las mujeres 6747, violencia en niños (as) en el contexto de violencia intrafamiliar 3723 casos, violencia a mujeres adultas 808 casos, homicidios de mujeres 645», reveló Valdés.

Cuestionó que cerca del 70 % de casos no se denuncian, y «solo el 30 % del problema que vive Colombia» si se denuncia.

«En Colombia hay una gran desconfianza a la administración de justicia y no es gratuito. En Colombia somos expertos en investigar el terrorismo, el narcotráfico, la violencia intrafamiliar es el tercer delito de ocurrencia en Colombia después del hurto y las lesiones personales», aseguró.

Señaló que «no se sabe investigar porque se olvidó que la violencia intrafamiliar tiene lugar en el lugar de los hechos, no se va al lugar de los hechos, el único que aporta los elementos probatorios es la mujer».

«La mujer tiene que ir a colocar la denuncia, de ahí la envían a Medicina Legal y si no tiene un morado o un trastorno mental no hay violencia, de hecho se devuelve», explicó.

Para el director de Medicina Legal «estamos en un momento crítico, esta enfermedad que tenemos nosotros los colombianos nos está acabando».

Publicidad

«El instituto se demora en atender a las víctimas, esa demora no es porque el instituto quiera, es que esta violencia se mide como lesiones personales, tenemos un procedimiento penal arcaico, estamos utilizando criterios de hace un siglo, para un Colombia enferma de violencia, en donde necesitamos saber cómo quedó el rostro para poder fijar una secuela médico legal», expresó.

Advirtió que está en contra de propuestas como la castración química «porque eso no soluciona la violencia sexual».

«Dios descubrimos el agua tibia, descubrimos que los testículos en Colombia son los culpables de la violencia sexual. En diez años vamos a llegar a la conclusión de que la culpable es la hipófisis y castramos la hipófisis, ¡increíble!, ahora el único culpable es el testículo», puntualizó.