El laboratorio chino señalado como posible fuente del coronavirus aseguró que eso es «imposible», y descartó toda responsabilidad frente a las dudas de Occidente y de las nuevas advertencias de Donald Trump contra China por COVID-19.

La pandemia ha causado más de 160.000 muertos, dos tercios de los cuales, en Europa, desde que apareció en Wuhan, en el centro de China, según un balance de la AFP establecido en base a fuentes oficiales este domingo.

En un nuevo episodio del pulso geopolítico que mantienen ambos países, el director del laboratorio de máxima seguridad de Wuhan -al que varios medios estadounidenses sindican como la cuna del nuevo coronavirus- rechazó enérgicamente el sábado esas acusaciones.

«Es imposible que este virus venga de nosotros», declaró en una entrevista con medios de comunicación públicos Yuan Zhiming, denunciando acusaciones «sin pruebas» y «para engañar a la gente».

Según los científicos chinos, el virus pudo haber pasado de un animal al hombre en un mercado que vendía animales vivos en Wuhan. Pero la existencia de este laboratorio, a unos kilómetros de esa ciudad, alienta las especulaciones de que el virus salió de ahí.

Horas antes del desmentido, el presidente de EE.UU., Donald Trump, había arremetido nuevamente contra China y advirtió que este país podría enfrentar «consecuencias» si fue «intencionadamente responsable» de la propagación del virus.

Publicidad

Además de Estados Unidos y España, los principales países afectados por la pandemia son Italia, con 23.600 muertos, Francia, que orilla los 20.000 fallecidos y el Reino Unido, con más de 16.000 decesos.