Muchos de los carros blindados que compró la Cámara de Representantes hace dos años ya no están funcionando. En esa época se habló de los sobrecostos, ahora resulta que, además de caros, resultaron malos.

Esa es la razón por la cual congresistas, con graves riesgos de seguridad, se están moviendo en taxi.

Un grupo de representantes a la Cámara se está movilizando en taxis y vehículos particulares porque las camionetas blindadas que les fueron adjudicadas en el Congreso permanecen más tiempo en el taller que rodando en las calles.

Uno de los congresistas que habló con Noticias Uno y a quien el DAS calificó con el máximo nivel de riesgo lleva meses movilizándose en su carro particular, sin ningún tipo de blindaje. Las fallas de las 53 camionetas son de todo tipo: Se apagan en cualquier momento, se desajusta el timón y se desprende la caja.

Incluso algunas han perdido las puertas. El problema es el peso del blindaje, para el que los vehículos, aparentemente, no estaban hechos, aunque tienen el más liviano que hay en el mercado.

Estas camionetas son las mismas por las que la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría adelantan una investigación, ya que presuntamente en 2006 cuando se hizo la compra, se pagó un sobrecosto de 35 millones de pesos por cada vehículo. El detrimento patrimonial sumaría 1.700 millones de pesos.