La draga Uilenspiegel de bandera belga llegó a Barranquilla a las 10:15 de la mañana, pasó por Bocas de Ceniza, la zona de la emergencia en el puerto local en donde el calado, por la alta sedimentación en el río Magdalena, es de apenas ocho metros.

La draga belga trabajará de urgencia en el canal de acceso, “hemos vivido unos seis días de mucha zozobra, de incertidumbre tenemos las afectaciones de los buques que han tenido que aligerar carga, o afectar su programación a la espera de estos trabajos de dragado para poder ingresar con seguridad al puerto de Barranquilla», sostuvo Alfredo Carbonell, presidente de Asoportuaria.

El contrato de Cormagdalena con la empresa propietaria de la draga es por $6.850 millones de pesos, de los cuales ya se ha ejecutado la mitad.

«Tenemos en la programación un par de buques que calan más de ocho metros, que están a la espera de que se haga efectivamente estas tareas de dragado y esperamos que en muy pocos días podamos ir mejorando la situación en Bocas de Ceniza», indicó Carbonell.

La última batimetría detectó también en la desembocadura una reducción en el ancho del río. En una zona en donde el ancho era de 150 metros hoy apenas tiene 50 metros.