Todd Howland, el representante de Naciones Unidas para los derechos humanos en Colombia, advirtió que este tipo de situaciones se puede presentar en otras partes, si el gobierno no actúa rápido implementando los programas de sustitución de cultivos ilícitos.

El representante de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Todd Howland, rechazó el asesinato de seis campesinos en Alta Mira y Frontera en Nariño y dijo que en la zona donde ocurrió la masacre, es evidente la presencia de grupos armados ilegales quieren recobrar el control de los cultivos de hoja de coca.

Señaló que su oficina lleva cuatro años de labor con las comunidades y que conoce que la mayoría de los campesinos están de acuerdo con la sustitución de cultivos, pero que la presión es muy grande para que no lo hagan.

El delegado de la ONU exhortó al gobierno a empezar lo más pronto posible el programa de sustitución de cultivos, porque hasta ahora no se ha cumplido  ese punto de los acuerdos de paz, generando incertidumbre en la comunidad.

Howland pidió que las autoridades investiguen prontamente quiénes fueron los responsables de la masacre para tener claridad de lo que ocurrió en Alta Mira y Frontera.

Explicó que en otras regiones donde están los cultivos de coca se puede repetir la situación de Tumaco.

Todd Howland reitero que seguirán “trabajando en el acompañamiento, monitoreo y análisis de los hechos  en el Alta Mira y Frontera”, a pesar de la resistencia de las bandas criminales

Noticias UNO.