El Tiempo y la revista Semana entregan hoy nuevos y reveladores detalles de la Operación "Jaque".

La operación era un secreto entre demasiadas personas. Al menos 20 militares conocían buena parte de los detalles. El temor a una filtración era tan grande, que incluso los comandantes de las fuerzas militares y del Ejército, se reunían con el radio y la televisión a todo volumen, para evitar que alguien los pudiera oír.

Los generales Freddy Padilla y Mario Montoya tuvieron que efectuar las reuniones previas al rescate, en medio de las paradas militares para no ser oídos. Cuando se reunían a puerta cerrada apagaban sus celulares y subían el volumen de televisores y radios para evitar que los pudieran oir a través de inteligencia electrónica.

Días antes de la operación los uniformados decidieron que dentro del equipo de rescate debería participar esta mujer, oficial de inteligencia y enfermera profesional cuya primera labor consistió en esposar con sunchos de plástico a los secuestrados para ganar la confianza de los guerrilleros,  y evitar que los rehenes en un acto desesperado intentaran tomarse el helicóptero.

Como en el teatro, cada uno de los trece participantes de la operación recibió libretos dos semanas antes del rescate y se aprendieron sus papeles, que consistían en representar a dos delegados internacionales, un guerrillero, un periodista, un camarógrafo, un médico, la enfermera y los pilotos de los helicópteros que en realidad se representaban a si mismos. Uno de los supuestos delegados, que también habla inglés reclamó porque César llevaba una pistola. Esa era la señal para reducir a los secuestradores.

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La frese en inglés “System anti-ice. O.k” que significa "sistema anti  hielo perfecto", era la que esperaba el general Montoya escuchar ansiosamente en San José del Guaviare y el General Freddy Padilla en el comando de las Fuerzas Militares en Bogotá. El júbilo fue enorme cuando se amplificó el mensaje indicando que la misión había culminado con éxito.

 En el diario El tiempo que circuló hoy se aprecia la fotografía del segundo helicóptero pintado de blanco para la misión. La gráfica fue tomada desde su gemelo que ya llevaba en su interior a los 15 sobrevivientes del secuestro y a un selecto grupo de héroes que totalmente desarmados, le propinó su mayor derrota a la guerrilla activa, más vieja del mundo.