La donación de una fundación hizo posible que los niños de Guapi, Cauca, sacaran de sus genes la música que tienen hace siglos y llegaran a la versión infantil del Festival Petronio Álvarez.

Así se preparó el grupo de los boga limoneños de Guapi, Cauca, un grupo de 10 niños que a pesar de su edad asumieron ser los perpetuadores de la música que llevan en la sangre.

La Fundación Save the Children, los dotó de los instrumentos que sus colegios no tenían y ellos ensayaron hasta conseguir un cupo en el Petronito, el festival infantil paralelo al Petroneo Álvarez.

«Venimos oyendo de nuestros ancestros, algunos que veían y ya se les quedaba grabado y aprendían lo que sabían tocar» dijo uno de los niños beneficiados, Yámilson Colorado.

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«Ellos están participando en el pretonito porque en su comunidad empezamos un proceso de educación para rescatar las costumbres y las tradiciones del pacifico afrocolombiano» expresó Andrea Núñez, representante de la Fundación Save the Children.

En cuatro meses estos chicos afinaron marimbas, guasas, cumbos. Con sus voces dejaron claro que el ruido de la guerra se cambió por el sonido de la música.