A finales de julio de 2010, después de ganar las elecciones presidenciales del 20 de junio, el entonces presidente electo Juan Manuel Santos Calderón viajó a México a visitar a su amigo el nobel de literatura Gabriel García Márquez.

Santos llegó a la residencia de Gabo en el Pedregal de San Ángel en el D.F., escoltado por dos camionetas blindadas y su cuerpo de seguridad. Ya adentro, se sentó durante dos horas con el nobel y al finalizar Santos le pidió dejar una fotografía de la reunión.

El presidente Santos viajó con Cristina Plazas, a la que nombraría después como su secretaria privada en la Casa de Nariño y quien hoy es directora del ICBF. El mandatario invitó a Plazas para que también se tomara una foto con Gabo.

Plazas Michelsen se hizo al lado izquierdo de Gabriel García Márquez pero el mismo nobel le pidió que se hiciera en el medio.

Publicidad

Plazas es, tal vez, la única privilegiada que tiene una fotografía con los dos nobeles colombianos: Gabriel García Márquez, Nobel de literatura en 1982, y Juan Manuel Santos, Nobel de Paz 2016.
Jaime Abello Banfi reconoce que “si algo caracterizó a Gabriel García Márquez fue trabajar por la paz, lo mismo que ha caracterizado a Santos”.

El director de la Fundación “Gabriel García Márquez” para un Nuevo Periodismo Iberoamericano recordó que en enero de 1999, hace diecisiete años, cuando el entonces presidente Pastrana adelantaba una negociación de paz con las Farc, Gabo organizó un seminario en Cartagena con la Fundación “Buen Gobierno” de Juan Manuel Santos para promover el diálogo y lograr la paz.

“Hacemos nuestra reunión con presencia de un equipo de Harvard, experto en negociación y resolución de conflictos, la idea era hacer juegos de roles”, afirmó Abello.

En el segundo día, Jaime Abello Banfi descubrió que una persona extraña estaba espiando al nobel de literatura y tomando nota de la participación de Santos en el taller. Mediante instrucciones del comando general en Bogotá, la Policía Nacional había ordenado hacerles seguimientos a García Márquez y a Santos, como lo demuestra este documento.

El 17 de abril de 2014, día en el que falleció el nobel García Márquez, el presidente Santos resaltó los aportes de él para el proceso de paz con las Farc.

“Discutíamos porque teníamos diferencias pero debo decir que siempre me estimuló y hasta me acompañó, en algunas ocasiones, a buscar la paz. A trabajar por la paz”, afirmó el Presidente.

El presidente Santos recibirá el 10 de diciembre el Nobel de Paz 2016 en Oslo, Noruega, galardón que los colombianos acariciaron en 1982 cuando Gabriel García Márquez inmortalizó su realismo mágico.