El Banco Agrario prescindió de los servicios de tres de sus vicepresidentes, todos ellos partícipes en la operación a través de la cual se le prestaron 120 mil millones de pesos a una filial de Odebrecht después de la captura de su presidente.

Ellos son la comercial, Mónica Santamaría, que presentó a Navelena al banco, su reemplazo temporal y el vicepresidente jurídico que ignoró el consejo de sus subalternos.