La expresidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner salió de los tribunales de Comodoro Py con un embargo de sus bienes por 15 millones de pesos argentinos. El juez federal asignado al caso, Claudio Bonadío
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, dictó una inhibición general de sus bienes sobre los conceptos jurídicos de que la expresidenta “hizo uso de una estructura de poder que presidía en razón de su cargo, para implementar una operatoria que vulneró las arcas públicas» incurriendo en «administración infiel en perjuicio de la administración pública».

Ante la decisión del magistrado, Fernández de Kirchner expresó a los medios «hoy quedó muy claro, el hostigamiento de un sector del Poder Judicial ya reviste caracteres casi ridículos» y denunció a Bonadio y a la diputada opositora Margarita Stolbizer ante el fiscal Gerardo Pollicita por presunta “falsa denuncia” argumentando que hubo «tráfico de información y documentación» luego de los allanamientos perpetrados a sus propiedades lo que también para ella facilitó la “tergiversación” de un documento obtenido durante los mismos.

La expresidenta recalcó sobre la diputada opositora, quien acusó a Kirchner de ocultar seis millones de dólares en cajas de seguridad y en cuentas no declaradas, que «además de mala es burra, que es su principal problema. Si a la maldad se le suma lo burro el cóctel es malo».

Cristina Fernández también quedó inhabilitada para realizar operaciones de compraventa con los bienes a su nombre.