El próximo 17 de noviembre se tiene planeada la audiencia de sentido del fallo para los militares implicados en la muerte como guerrilleros en Ocaña de un grupo de jóvenes secuestrados en Soacha, pero nadie confía en que la cita se cumpla de verdad. La defensa de los militares ha protagonizado dilaciones durante dos años, unas veces por cuenta de sus abogados y otras por cuenta del Inpec y los carceleros militares.