Para el magistrado Iván Velásquez las reuniones del abogado de Don Berna con funcionarios de la Casa de Nariño son coincidentes con una súbita pérdida de memoria del paramilitar.

«Don Berna dijo que tenía conocimiento de relaciones entre políticos de todo el país».

En su comparecencia del 17 de abril, Murillo Bejarano dijo que para concretar su información debía reunirse con dos de sus hombres, pero que el Inpec estaba haciendo todo lo posible para que ese encuentro no se diera… La Corte hizo posible en encuentro, por la misma época en que alias Job y el abogado de Don Berna visitaban la Casa de Nariño… La última reunión en Palacio fue el 23 de abril, una semana después a Don Berna y  sus hombres habían olvidado todo.

«Y luego el 30 de abril declararon, tanto Don Berna como Marín y Piedrahita, en los asuntos específicos que habían revelado, sin embargo ninguno de los testigos afirmó nada… Don Berna dijo que no tenía conocimiento de esos hechos».

A partir de entonces, el narcotraficante comenzó a buscar excusas para evitar la declaración que le había prometido a la sala penal de la Corte Suprema.

«Excusas médicas, con certificados del Inpec. Entonces ahora veo que en todo esto hubo realmente un juego que obedeció a un plan que estaba organizado yo no se por quienes».

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Él todavía no entiende cómo, si el Gobierno supo que existía una intensión del paramilitar contra la Corte, no hizo nada para advertirle al alto tribunal.

«Si era realmente intrascendente por qué nunca le informaron a la Corte que los paramilitares estaban haciendo algo contra la Corte».

Pero dice que tiene fe en que, una vez desarmados los complots en su contra, el Gobierno pueda entrar a colaborar para que se encuentre la verdad de la para-política.