La principal novedad de la Asamblea anual del BID estuvo en las conclusiones del informe macroeconómico en el que a Colombia le fue mucho mejor que a la mayoría de los países de la región; Venezuela volvió a ser tema de interés.

Además de llamar a no aumentar el gasto sin tener garantizados los ingresos, el BID llamó a mejorar la calidad de las apuestas en infraestructura, pues suele haber más buenas ideas que proyectos reales. 

“Tenemos que resolver muchos problemas en la región y sobre todo una ejecución más eficiente”, dijo Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda.

La crisis en Venezuela volvió a marcar la jornada por los lineamientos que dio el delegado de Juan Guaidó ante el BID.

La próxima Asamblea del BID se realizará en el primer trimestre del 2020 en Barranquilla, en la que el objetivo será presentar nuevos mecanismos de financiación, en aras de facilitar el desarrollo de los países, pues América Latina requiere unos 600 billones de dólares anuales para inversión en desarrollo y el BID logra suplir entre 40 a 50 de ellos.