Iván Cepeda, organizador

Hoy 6 de marzo será la gran marcha por las víctimas de la violencia, movilización que ha generado un sinnúmero de voces a favor y en contra.

El partido Conservador anunció que está de acuerdo con la iniciativa, pero dejó en claro que no marchará por no estar de acuerdo con el rechazo a las instituciones del Estado, el Polo democrático si lo hará a diferencia de la marcha del 4 de febrero, en la que sólo se concentró en la plaza de Bolívar, el partido Liberal también marchará.

Aunque la coyuntura política y la crisis con Ecuador y Venezuela concentran la atención del país, los organizadores de la marcha han afirmado que se debe continuar con la iniciativa y acudir masivamente a las calles a fin de rechazar todo tipo de violencia y de rendir tributo a las víctimas.

Parlamentarios de los partidos del gobierno como la senadora Gina Parody confirmaron también su participación en la marcha de hoy por considerar que " al no salir hoy, estaríamos prácticamente legitimando los crímenes distintos a los de las Farc, pero que también han significado violaciones sistemáticas a los derechos humanos. No se puede construir nuestra historia teniendo una memoria sesgada y parcializada".

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El alcalde de Bogotá Samuel Moreno, anunció también que así como se apoyó logística y tácticamente la marcha del 4 de febrero, en esta ocasión las autoridades del distrito también estarán prestas a colaborar con la movilización y él personalmente estará esperando la llegada de la movilización a la plaza de Bolívar. 

Iván Cepeda el principal promotor de la movilización y quién ha denunciado amenazas contra distintos miembros de su equipo de trabajo explicó que en Colombia hay 15 mil desaparecidos, 3 mil personas halladas en fosas comunes asesinados por grupos al mérgen de la ley y organizaciones paramilitares,  y 4 millones de desplazados que también son parte de Colombia, y cuyas vidas también han sido negadas por la violencia.

En Bogotá la marcha se desarrolló en calma, a excepción de algunas vías que se congestionaron, debido al gran número de gente que salió a manifestarse en contra de la violencia de las autodefensas. Otras 20 ciudades del país también salieron a las calles en completa normalidad, al igual que en los más de cien países del mundo que apoyaron la convocatoria.

Fueron miles las personas que marcharon en Colombia y el mundo para apoyar a las víctimas de la violencia por parte del paramilitarismo. En Bogotá hubo leves disturbios, en cercanías a la Plaza Bolívar cuando unos encapuchados se enfrentaron con un grupo del escuadrón antimotines de la Policía Nacional.