La resolución del juez responde a una solicitud de amparo presentada por la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia, que busca garantizar la protección y no vulneración de los derechos de los niños migrantes centroamericanos que salieron de sus países en compañía de sus padres, huyendo de la pobreza y violencia.

La justicia federal mexicana informó que el bloqueo estará vigente hasta que otro juzgado resuelva de manera definitiva el trámite solicitado por la organización civil nacional; lo que significa que el Gobierno mexicano deberá garantizar la protección a la población infantil, sin importar su condición migratoria.

Esto ocurre justo después de que la nación azteca deportara a casi un centenar de migrantes centroamericanos que intentaron cruzar de forma irregular a Estados Unidos, tras los enfrentamientos en la frontera de Tijuana y San Diego.