El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, visitó un centro de detención de migrantes en Texas, desde donde denunció la crisis que a su juicio está «abrumando» el sistema migratorio estadounidense.

«No quedé sorprendido por lo que vi. Yo sabía que veríamos un sistema que está superpoblado. Está abrumado, y es por eso que el Congreso tiene que actuar», dijo Pence a la prensa.

Sus declaraciones se dieron después de visitar el puesto fronterizo de McAllen, en la frontera con México, donde pudo ver a 384 hombres detenidos en condiciones de hacinamiento, sin camas, colchones o almohadas y en medio de un olor pestilente.

Mike Pence acusó a los demócratas de haber empeorado la crisis migratoria al oponerse a las iniciativas del presidente Donald Trump para atender el enorme flujo de migrantes que intentan establecerse en Estados Unidos, provenientes principalmente de Centroamérica.