En las últimas horas miles de simpatizantes del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pidieron su liberación frente a la cárcel de Curitiba, en la que está preso por corrupción desde hace exactamente un año, y en otras ciudades de Brasil y del mundo.

«Es un proceso que no tiene ni pies ni cabeza que no podemos aceptar. Vamos a seguir manifestándonos y luchando por sus derechos», advirtió el excandidato presidencial Fernando Haddad, derrotado por Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones de octubre.

Según los organizadores, el acto reunió a 10.000 personas, mucha de ellas vestidas de rojo, mientras que la Policía Militar del estado Paraná calculó que eran entre 3.000 y 5.000.

«Sabemos que es muy difícil (su liberación), el contexto es bastante adverso, pero la esperanza nos mantiene vivos», declaró el ingeniero agrónomo Alexandre Giehl.

La cuenta de Twitter @LulaOficial divulgó imágenes de manifestaciones y actos de apoyo al exmandatario en otras ciudades de Brasil, entre ellas Sao Paulo y Belo Horizonte, en el sureste, y en varias capitales del exterior.

Publicidad