Nueve militares, una juez y un investigador del CTI serán investigados por el asesinato de un secuestrado, que fue presentado como guerrillero abatido en combate… La Procuraduría considera que hay indicios de que los militares participaron en el crimen y los funcionarios judiciales trataron de encubrirlos.

La Procuraduría ordenó investigar penal y disciplinariamente a los militares que participaron en el operativo que terminó con la muerte de Mauricio Vives Lacouture, también a una Juez Penal Militar y a un investigador del CTI, unos por el posible asesinato y otros por ayudar a encubrirlo.

En la providencia conocida por Noticias Uno, la Dirección de investigaciones especiales determinó que las versiones de que Vives murió durante un combate con el ELN rendidas por el mayor, el capitán, el sargento y los seis soldados del batallón de alta montaña la Segunda Brigada del Ejército implicados, se contradicen con la necropsia practicada por orden de la Procuraduría.

 “Laceración del hemisferio derecho del cerebro producida por paso de proyectil de arma de fuego de baja velocidad".

Según la autopsia murió por disparo a corta distancia. Además los investigadores descubrieron que la Juez Penal Militar, Melisa Urbina Contreras, quiso favorecer en el proceso a los nueve oficiales y suboficiales.

 “Permitió la alteración de la realidad que fue llevada a losa procesos penales y disciplinarios”

Según la Procuraduría, un agente del CTI de la Fiscalía también se presto al encubrimiento de los hechos, dejando que los militares implicados tomaran las fotografías destinadas a la investigacion.

"Presentó experticia fotográfica con numero 109, en el cual omite dejar constancia en sus imágenes uno al 14 que no fueron captadas directamente por él"

Copias de la decisión fue enviada a la Fiscalía General de la Nación para que inicie las investigaciones del caso.