Las afectaciones en el departamento de Nariño, por los bloqueos de la minga indígena en el Cauca, cada día son mayores, el desabastecimiento de combustible continúa al igual que la reducción en un 67 % de demanda de gas licuado.

Las pérdidas según algunos sectores son incuantificables, no solo por el paro actual, sino por las herencias de otras protestas que han dejado en difícil situación la economía del departamento y sus empresarios, por lo cual se elevan solicitudes para dar más plazo en el pago de impuestos.

Sumado a esto, sectores como el avícola presenta pérdidas considerables, de 586 toneladas que se transportaban diariamente, en la actualidad solamente 144 toneladas pueden ser despachadas, lo que deja a Nariño en un desabastecimiento del 65 % de pollo y huevo, que afecta a 1.8 millones de habitantes; por su parte, los caficultores empiezan a sentir los estragos del paro, pues su producción está por salir y ya tienen complicaciones.

Como parte de las alternativas para buscar una solución, el alcalde de Pasto, Pedro Vicente Obando pidió a la Conferencia Episcopal la intervención de la Iglesia católica entre el Gobierno nacional y la minga indígena, además de ofrecer a la ciudad de Pasto como sede para la interlocución de las partes.