Censar a las familias de etnia gitana con el fin de expulsar a quienes no hayan nacido en Italia y así poder garantizar la seguridad del país, es la polémica propuesta del ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini.

En una entrevista con un medio local, el ministro aseguró que los extranjeros que permanezcan de forma irregular deberán ser expulsados y lamentó que los gitanos de origen italiano deban quedarse.

Salvini dijo que pidió al Ministerio un informe sobre la situación de los gitanos en Italia, para ver quiénes, cómo y cuántos son.

Para muchos, un censo sobre una minoría étnica representa un acto inconstitucional, por lo que su controvertida iniciativa ha causado numerosas críticas a nivel nacional.