El ministro de transporte admitió que es necesario subir los fletes de carga pero sin impactar muy fuerte la canasta familiar, pero no está dispuesto a que el gobierno invierta más en la renovación del parque automotor mientras no se controle la corrupción. Este segundo es el punto álgido, porque el 80 por ciento de los camiones del país tienen más de diez años de edad y aún no existe ningún mecanismo que garantice la transparencia para su chatarrización.

Por un trayecto de Paz del Rio, Boyacá, a Buenaventura en el Valle del Cauca, un camionero recibe 2 millones quinientos mil pesos, de los cuales tiene que sacar para los costos de operación, es decir, combustible, peajes, alimentación, hotel, entre otros.

“Estamos hablando de 2 millones cien mil o dos millones ciento cincuenta mil que son los gastos verdaderos de un viaje de esos”. dice Freddy Alvarado, uno de ellos.

En el mejor de los casos la ganancia es de cuatrocientos mil pesos.

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Los camioneros alegan que en los últimos diez años el ACPM y los peajes han subido hasta un 80%, mientras que por los fletes siguen recibiendo el mismo dinero.

El Ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, reconoció esta semana que el gremio transportador debe recibir más ingresos por los fletes pero la negociación debe ser moderada para que no se incrementen los precios de la canasta familiar.

“Estamos reconocimiento que hay que hacer un incremento pero no desmedido” puntualizó el ministro Rojas.

El vicepresidente de la asociación de camioneros de Boyacá dice que la preocupación máxima de los transportadores es que el gobierno planea firmar un decreto con el cual le da una vida útil de diez años a una tractomula, situación que en las condiciones económicas actuales para ellos es imposible de sostener.

“El 80% de nuestros vehículos ya están sumando esos diez años y como no tenemos los recursos suficientes para comprar una tractomula que hoy equivale a 500 millones de pesos, debido a la baja de los fletes durante los últimos 5 o 10 años” expresó Pedro Antonio López, camionero.

Sin embargo, el gobierno cree injusto el paro camionero porque han sido flexibles en la negociación y tienen en cuenta los problemas del gremio.

El paro camionero entra en su sexta semana.