Francia investiga la misteriosa desaparición del presidente de la Interpol, el chino Meng Hongwei, del que su familia no ha tenido noticias desde que viajó a su país natal a finales de septiembre.

Antes de su designación bastante criticada por organizaciones de derechos humanos, Meng era viceministro de la Seguridad Pública china, un departamento de enorme poder a cuyo cargo están la Policía y los servicios de espionaje.

Quien fue un peso pesado dentro del Partido Comunista, estaría siendo investigado por las autoridades de disciplina de esa colectividad en el marco de un ajuste de cuentas internas en las más altas esferas del movimiento que controla el poder en el país asiático.

Las autoridades francesas han manifestado su inquietud por el asunto y por las presuntas amenazas que habría recibido su esposa, sin embargo, China todavía no se ha pronunciado sobre el caso.