Está de visita en Colombia un guía espiritual tibetano, que hoy le contó a Noticias Uno la versión de los suyos sobre lo que está pasando en el Tíbet. Se trata del Geshe Kunchok Kyab, considerado uno de los grandes sabios del budismo tibetano, y quien asegura que su pueblo no perderá su milenaria paciencia, a pesar de la ocupación china.

El principal diario del partido comunista chino llamó a «aplastar» las protestas de los tibetanos, mientras el candidato presidencial estadounidense John Mc Cain censuró las acciones y las consideró «inaceptables».

Entre tanto, un monje tibetano considerado sabio, y maestro en filosofía esta de visita en Colombia y a su paso dejó bien claro que el pensamiento tibetano es muy distinto al chino, que ellos son lo violentos, y que en el Tíbet lo único que piden son sus derechos.

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“Nosotros no estamos matando gente china, le estamos diciendo “vuelva a su tierra, y eso no es violencia, es la verdad, deben volver, esa es la verdad, sólo que pretenden quedarse con nosotros, y en el Tíbet tenemos nuestro propio control, otra lengua y costumbres bien diferentes a las de la China” La cifra oficial de muertos en Lhasa, capital del Tíbet, va en 22, según las agencias chinas mientras el gobierno en el exilio del Dalai Lama dijo que van 99 y la región tibetana está ocupada con soldados, lo que para el Geshe es una demostración más de los abusos chinos, que –según el- debería conocer el mundo para poder incluso detener los próximos juegos olímpicos

“Todo el mundo está esperando los juegos olímpicos, en china, pero eso debería detenerse por que la leyenda de los olímpicos va de la mano con los derechos humanos desde tiempo legendario y china no es eso, es el momento para darse cuenta que china no es un problema sólo para al tíbet sino para el mundo.”

El presidente del parlamento europeo dijo que los países europeos no deberían descartar un boicot a los juegos olímpicos de Beijing si continúa la violencia en el tíbet.

Lo cierto por ahora es que la violencia en tierras tibetanas aún no cesa, los chinos siguen en pié de guerra y aunque el Dalai Lama, con la paciencia milenaria de los monjes aguarda por  un diálogo para ponerle fin al conflicto, el mundo teme que la ocupación se convierta en una guerra.