Chupina fue director de la antigua Policía Nacional guatemalteca y que fue investigado por las denuncias originadas por parte de Rigoberto Menchú, premiada con el Nobel de Paz  en 1992.

En representación del gobierno de Guatemala, Rafael España no expresó mayores comentarios aduciendo “razones humanitarias”.

El ex oficial fue pedido en extradición por las Audiencia Nacional del país ibérico, pero la Corte de Constitucionalidad falló a su favor e igual que a cinco procesados.

Mientras tanto Eduardo de León, director de la fundación “Rigoberto Menchú” expresó su indignidad ante la muerte de Chupina. “Es lamentable que la justicia guatemalteca no se haya dado la oportunidad de juzgar a alguien que estaba acusado de graves delitos de lesa humanidad".

Germán Chupina en sus últimos años estaba internado en un centro asistencial para evitar ser apresado. Se esperan honras militares en su funeral.