Un uniformado del Esmad muerto, cinco policías, dos soldados y ocho indígenas heridos es el saldo del noveno día de minga de resistencia en el Cauca. Los disparos se convirtieron en motivo de preocupación para viajeros, transportadores, comerciantes y para las mismas autoridades.

Cuando la Fuerza Pública intentaba retomar el control de la vía Panamericana a la altura de La Agustina, zona rural de Santander de Quilichao, disparos de fusil impactaron en la humanidad de varios uniformados, uno de ellos falleció.

El gobernador del Cauca, Óscar Rodrigo Campo informó que el uniformado fallecido, Boris Alexander Benítez, era oriundo de Cartagena y hacía parte los grupos de apoyo que habían llegado del Eje Cafetero, a los escuadrones antidisturbios que están hoy en el Cauca.

El mandatario de los caucanos indicó que ya fue designado un fiscal y un grupo de investigadores de la Policía que buscará establecer la responsabilidad de estos hechos, en una zona de continuo accionar de las disidencias Jaime Martínez de las Farc.

«Esperamos un pronunciamiento enfático de los organizadores de la minga indígena y campesina y que, además de ello, el rechazo sea total por todos los actores de la sociedad», sostuvo Campo. 

El gobernador hizo un llamado a las partes para sentarse a dialogar y poner fin al paro que hoy completa nueve días, jornada que arroja tres corredores viales (Coconuco, Totoró y la Panamericana) bajo el dominio de los manifestantes, la vía alterna retomada por la Fuerza Pública y pérdidas por más de 6 mil 300 millones para los transportadores del Cauca.

El abastecimiento de combustibles y alimentos ha empezado a llegar a la ciudad de Popayán en pequeños camiones a través de la vía alterna Piendamó – Morales – Suárez, en cuyo corredor se presentaron nuevos hostigamientos a la Fuerza Pública finalizando la tarde de este martes.

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Camilo Fajardo